Depende del tipo. Las bases alisadoras mejoran el aspecto de la superficie al momento, porque rellenan las estrías en cuanto se aplican. Los endurecedores y sérums fortalecedores actúan sobre la resistencia de la uña, que crece despacio, por lo que conviene usarlos a diario o según su pauta durante varias semanas antes de valorar el resultado.
El endurecedor se aplica en capas, como un esmalte, y refuerza la uña para reducir la rotura; suele usarse un par de veces por semana. El sérum de queratina tiene una textura ligera que se absorbe al instante y se centra en devolver hidratación y elasticidad a la uña, por lo que se puede aplicar varias veces al día.
Depende del producto. Las bases alisadoras están pensadas para usarse solas o bajo el esmalte, mientras que algunos endurecedores se formulan como tratamiento independiente y no como base. Antes de combinar un tratamiento con color, revisa siempre su modo de uso.
Sí, para eso existen las bases alisadoras, que rellenan las estrías e igualan la superficie de la uña en una sola capa. Se pueden llevar solas, con un acabado semimate natural, o como base para que el esmalte quede más uniforme y liso.
En los endurecedores que se aplican en capas, lo habitual es retirarlos por completo antes de volver a aplicarlos, para que el producto no se acumule y la uña quede limpia en cada aplicación. Sigue la pauta que indique cada fabricante, que suele ser de una o dos veces por semana.