DIAMOND está formulada para todo tipo de piel, con especial afinidad por pieles maduras, apagadas o con líneas de expresión. Su combinación de exosomas de centella asiática, péptidos encapsulados en diamantes y ácido hialurónico de bajo peso molecular trabaja sobre la pérdida de colágeno, la firmeza y la luminosidad. Con uso constante, la piel se percibe más elástica y uniforme, las arrugas se suavizan visualmente y el rostro recupera un aspecto revitalizado y radiante propio de un tratamiento antiedad avanzado.
Aplícala sobre la piel limpia y seca en rostro, cuello y escote, masajeando hasta su completa absorción. Puedes usarla por la mañana y/o por la noche según tus necesidades. Por la mañana, acompáñala de fotoprotección para mantener la luminosidad y proteger el colágeno; por la noche, intensifica el ritual con un sérum antioxidante (ferúlico, resveratrol) para apoyar la regeneración. La constancia es clave: integra DIAMOND como paso final tras sérums acuosos para sellar hidratación y mejorar la elasticidad.
La tecnología de encapsulación en diamantes facilita una liberación precisa y sostenida de péptidos, aumentando su eficacia en firmeza y redensificación. Los exosomas de centella asiática optimizan la comunicación celular para estimular la síntesis de colágeno, mientras los niosomas de ácido ferúlico y resveratrol refuerzan la defensa antioxidante y la luminosidad. Además, el ácido hialurónico de bajo peso molecular hidrata en profundidad sin aportar peso, ofreciendo una acción más completa que tratamientos que actúan solo en superficie.
Sí, es una combinación excelente para una rutina de alta cosmética. Utiliza la Mascarilla Facial con Oro y Ácido Hialurónico una o dos veces por semana para potenciar luminosidad y confort; extiéndela, déjala actuar 15 minutos y retírala con espátula sin agua antes de continuar con tu ritual. Después, aplica tus sérums y finaliza con DIAMOND para sellar hidratación y reafirmar. Esta sinergia ayuda a suavizar líneas de expresión y a mantener la piel visiblemente más uniforme y jugosa.
Muchas personas perciben una mejora en luminosidad y textura desde las primeras aplicaciones, y resultados más visibles en firmeza y líneas de expresión con 4–6 semanas de uso continuado. Para maximizar el rendimiento, mantén una limpieza respetuosa, incorpora antioxidantes, y no olvides el protector solar cada mañana para preservar el colágeno. Si tu piel es sensible, inicia con una aplicación diaria y aumenta a mañana y noche según tolerancia; la consistencia en la rutina es el factor que más influye en la calidad del resultado.