Mesoprotech® ofrece una protección de amplio espectro que va más allá de los rayos UVA y UVB. Sus fórmulas defienden la piel también frente a la radiación infrarroja (IR) y la luz visible de alta energía (HEV), ambas implicadas en el fotoenvejecimiento y en la aparición de manchas. Toda la gama cuenta con un factor de protección muy alto, SPF 50+, para una defensa completa frente a las radiaciones que alcanzan la piel cada día.
Mesoprotech® ofrece texturas específicas para cada piel. Las pieles mixtas o grasas encuentran su aliado en el protector ultraligero en gel-crema, no comedogénico; las pieles secas, en la crema hidratante; y las pieles sensibles o post-tratamiento, en el fluido mineral de alta tolerancia. Para pieles con manchas existe una opción con color y acción despigmentante. La elección depende de las necesidades concretas de cada piel y del nivel de hidratación que requiera.
La fotoprotección facial se aplica por la mañana como último paso del cuidado de la piel, después de los tratamientos hidratantes o antiedad y antes del maquillaje. En caso de exposición solar prolongada se recomienda reaplicar cada pocas horas. Para el cuerpo, el formato spray permite una aplicación rápida e invisible. Aplicar protección solar a diario, también en días nublados, es el gesto antiedad más eficaz.
El suplemento fotoprotector oral refuerza la defensa de la piel frente al sol desde el interior, complementando —que no sustituye— a la protección tópica. Es un apoyo especialmente útil en los meses de mayor exposición solar o en pieles con tendencia a las manchas. Se toma como complemento alimenticio y trabaja en sinergia con los protectores faciales y corporales de la gama para una estrategia de fotoprotección completa, dentro y fuera.
Sí, y es lo recomendable. Las radiaciones que envejecen la piel —incluidas la luz visible y la infrarroja— están presentes todo el año, también en interiores y en días nublados. Por eso Mesoprotech® está formulado con texturas cosméticas agradables que invitan a usar la fotoprotección a diario, los 365 días, integrándola como un paso fijo de la rutina de cuidado facial y no solo como un producto estacional.