Rich Restorative Body Cream está especialmente pensada para piel seca, muy seca o dañada que necesita una hidratación profunda sin renunciar a un acabado elegante y no graso. Su mezcla de mantecas nutritivas (mango, cupuaçu) y aceites botánicos (almendras dulces, pepita de uva, onagra, espino amarillo, acai…) ayuda a restaurar la comodidad cutánea, suavizar la aspereza y reforzar la barrera de la piel. Es una excelente elección en climas fríos, tras la exposición al sol o siempre que notes tirantez, descamación o falta de elasticidad en la piel del cuerpo.
Para optimizar sus beneficios, lo ideal es aplicarla sobre la piel limpia justo después de la ducha o el baño, cuando aún está ligeramente húmeda y más receptiva a los activos. Coloca una pequeña cantidad en las manos, caliéntala unos segundos entre las palmas y masajea con movimientos largos y ascendentes, insistiendo en piernas, brazos, escote, codos y cualquier zona más castigada. En piel muy seca, puedes usarla mañana y noche como tratamiento reparador continuo; por la noche, aplícala en una capa algo más generosa para un efecto de “cuerpo mascarilla” mientras duermes.
Desde las primeras aplicaciones la piel se siente más confortable, con menos tirantez y un tacto visiblemente más suave y elástico. Con el uso diario, los lípidos y antioxidantes presentes en el extracto de granada, acai, onagra y aceites vegetales ayudan a reforzar la barrera cutánea, mejorar la textura y reducir la sensación de rugosidad típica de las pieles secas. A medio plazo, notarás una piel del cuerpo más homogénea, flexible y de aspecto saludable, con un acabado sedoso que mantiene la hidratación durante horas sin sensación pesada ni pegajosa.
A diferencia de muchas hidratantes corporales ligeras, esta fórmula trabaja como un tratamiento intensivo para piel seca y dañada, combinando mantecas de alto poder emoliente (mango, cupuaçu) con activos humectantes como el ácido hialurónico y extractos ricos en antioxidantes. No solo aporta agua, sino que ayuda a restaurar lípidos, mejorar la elasticidad y favorecer la recuperación natural de la piel, algo clave cuando hay sequedad persistente. Además, su textura “rich” pero no grasa y su perfume sofisticado de naranja, rosa y sándalo elevan el gesto de hidratación diaria a un auténtico ritual de cuidado corporal de lujo.
Rich Restorative Body Cream funciona especialmente bien como paso final de una rutina corporal sensorial y reparadora. Puedes comenzar con un exfoliante suave una o dos veces por semana para retirar células muertas y mejorar la absorción de la crema, seguir con un gel de baño hidratante y terminar aplicando la crema con un masaje lento, tipo spa, en todo el cuerpo. Si tu piel es extremadamente seca, puedes reforzar la rutina añadiendo unas gotas de aceite corporal en zonas puntuales (piernas, brazos, escote) tras la crema, sellando la hidratación y potenciando el efecto glow. Es una pieza perfecta para quienes conciben el cuidado corporal como un momento de autocuidado consciente y refinado.


