Lo ideal es usarlo a diario, por la mañana y por la noche. Si tienes las cutículas muy secas, puedes aplicarlo además después de lavarte las manos o reservar una capa más generosa para antes de dormir, cuando puede actuar durante horas sin que el agua lo retire.
El aceite nutre con aceites vegetales y resulta muy cómodo para la noche o para cutículas muy secas. El gel hidratante tiene una textura ligera que se absorbe rápido y no deja sensación grasa, por lo que es más práctico durante el día. Ambos cumplen la misma función y pueden alternarse.
Sí, puedes aplicarlo sobre la cutícula y alrededor de la uña aunque lleves esmalte, siempre que esté completamente seco. Mantener la cutícula hidratada entre manicuras ayuda a que la zona luzca cuidada aunque no retoques el color.
Los padrastros suelen aparecer cuando la piel que rodea la uña está seca y se agrieta. Mantener la cutícula hidratada a diario con aceite o gel ayuda a que esté más suave y flexible, lo que reduce la tendencia a que se levanten pielecitas. Si aparece alguno, es mejor cortarlo con cuidado que arrancarlo.
La crema de manos hidrata la piel en general, pero el aceite de cutículas está pensado para la zona de la uña y aporta una nutrición más concentrada justo donde se necesita. Lo recomendable es usar ambos: primero el aceite sobre cada cutícula y después la crema por toda la mano.