Este set es perfecto para amantes de los perfumes gourmand que buscan fragancias casi comestibles, pero con el nivel de refinamiento propio de la perfumería nicho. Es ideal si te atraen los aromas de postres franceses e italianos —banana split, crème brûlée, café affogato, pera Belle Hélène, palomitas con caramelo— y quieres probarlos antes de invertir en un frasco de 30 o 100 ml. También es una gran opción si tu colección ya es amplia y buscas piezas muy especiales para momentos concretos, noches acogedoras o citas en las que quieras oler literalmente “a postre”.
Aunque 2 ml puedan parecer poco, al tratarse de extraits muy concentrados, cada vial rinde bastante. Usando entre una y dos pulverizaciones por aplicación, puedes disfrutar de varios días completos de uso por fragancia, suficientes para probarlas en diferentes contextos: en casa, en la calle, de día y de noche. Una buena práctica es empezar testando en tiras olfativas para descartar lo que no encaja contigo y reservar las pruebas en piel para las que realmente te enamoren. Así optimizas el contenido de cada muestra y llegas a una decisión de compra más segura.
Lo más sensato es avanzar por fases. Primero, huele cada perfume en tira olfativa, dejando unos minutos entre aplicación y olfación para que la salida se asiente y empiece a aparecer el corazón gourmand. Después, elige dos o como mucho tres favoritas y pruébalas en piel limpia e hidratada, sin otros perfumes ni crema perfumada que pueda interferir. Llévalas un día entero y observa cómo evolucionan desde la salida más dulce o intensa hasta el secado, porque en estas composiciones el fondo (nata, vainilla, chocolate, café, cognac) es clave. Usar el Memo Book incluido para anotar impresiones, situaciones de uso y cumplidos que recibas te ayudará a decidir con claridad qué fragancia merece el frasco grande.
Todas las creaciones de Les Délices de Jousset tienen un claro ADN gourmand, pero no son simples “perfumes azucarados”. Cada una integra matices que equilibran la dulzura: sal marina y arroz en Sticky Popcorn, espresso intenso en Café Affogato, pera jugosa, limón y maderas en Belle Hélène, o acordes cremosos muy bien estructurados en Crème Brûlée y Banana Split. Para un uso diario, basta con moderar las pulverizaciones y elegir el contexto adecuado: quizá Café Affogato o Belle Hélène funcionen mejor en entornos profesionales o salidas urbanas, mientras que Banana Split o Sticky Popcorn brillan en momentos más casuales, lúdicos o nocturnos. Son perfumes potentes y con mucha personalidad, pensados para quienes disfrutan sintiéndose “reconocibles” por su rastro.
Este set no se limita a “oler dulce”: recrea con realismo la experiencia de postres icónicos combinando técnicas de alta perfumería con moléculas inspiradas en el mundo de la alimentación (pirazinas, acordes lácteos, azucarados y tostados) en concentraciones rigurosamente controladas. Además, todas las fórmulas se someten a un proceso de maduración y maceración más largo de lo habitual, lo que se traduce en mayor profundidad, cohesión y una estela envolvente que persiste durante horas. A nivel de experiencia de cliente, el hecho de incluir tiras olfativas y un memo book convierte la prueba en un auténtico ritual de cata, más cercano a una degustación de alta pastelería que a un simple “probador de muestras”.



