Este ritual de doble limpieza está pensado para todo tipo de pieles, incluidas las más sensibles y maduras. Es una opción excelente si buscas limpiar en profundidad sin resecar, calmar rojeces y mantener la barrera cutánea equilibrada. Funciona muy bien en pieles mixtas o grasas porque ayuda a regular el exceso de sebo y los brillos, pero también en pieles secas o deshidratadas gracias a sus texturas suaves, el agua termal y los activos hidratantes. Es especialmente interesante si empiezas a notar signos de envejecimiento, falta de confort o pérdida de luminosidad.
Este pack está diseñado para convertirse en la base de tu rutina diaria de limpieza, tanto por la mañana como por la noche. Por la noche, comienza siempre con el Total Make-Up Remover sobre la piel seca para eliminar maquillaje, protector solar e impurezas; emulsiona con un poco de agua y aclara. A continuación, aplica la Integral Cleansing & Regenerative Mousse para perfeccionar la limpieza y aportar un plus de frescor y renovación. Termina con la PH Balance & Descongestive Thermal Mousse para calmar, equilibrar el pH y dejar la piel lista para recibir tu sérum y crema de tratamiento. Por la mañana puedes repetir los pasos 2 y 3 para despertar la piel, eliminar restos de la noche y obtener un rostro limpio, mate y confortable.
El Total Make-Up Remover está formulado como un óleo-desmaquillante descongestivo específico para rostro y ojos, capaz de retirar incluso el maquillaje waterproof. Su combinación de aceites naturales arrastra el producto sin necesidad de frotar en exceso, lo que reduce el riesgo de irritación en el contorno de ojos. Además, ayuda a fortalecer las pestañas y prevenir arrugas y patas de gallo, aportando un cuidado extra a la zona. Si tienes los ojos muy sensibles, se recomienda aplicar poca cantidad, masajear suavemente con movimientos circulares y retirar con un algodón humedecido, evitando introducir el producto directamente dentro del ojo.
Con el uso constante, la piel se percibe más limpia, suave y uniforme, con una textura afinada gracias a la acción renovadora de los ácidos glicólico y láctico de la mousse limpiadora. La presencia de agua termal y activos calmantes en el tónico espumoso ayuda a reducir rojeces, descongestionar y mejorar el confort, algo clave en pieles sensibles o estresadas. Además, al equilibrar la producción de grasa y el pH cutáneo, se minimizan brillos y se mejora el aspecto de los poros, logrando un acabado más mate y pulido. Esta limpieza profunda pero respetuosa favorece que los sérums y cremas que apliques después penetren mejor y potencialicen sus resultados antiedad, de firmeza e hidratación.
Este ritual de limpieza puede combinarse con la mayoría de rutinas de tratamiento, siempre que respetes la tolerancia de tu piel. La mousse limpiadora contiene ácidos exfoliantes suaves que ayudan a renovar la superficie cutánea, por lo que, si utilizas otros productos con ácidos, retinol o vitamina C, es recomendable introducir el pack poco a poco y observar la respuesta de tu piel. Una buena pauta puede ser usar la mousse regeneradora una vez al día al inicio, preferiblemente por la noche, y mantener siempre la mousse tónica para aportar calma e hidratación. Si notas sensibilidad, espaciar su uso y priorizar productos calmantes e hidratantes te ayudará a seguir disfrutando de la doble limpieza sin comprometer la barrera de la piel.