Skin Renewal Facial Oil está pensado para pieles normales a secas, deshidratadas o apagadas que necesitan una dosis extra de nutrición y confort sin renunciar a una textura elegante y no pesada. Gracias a la combinación de aceites de jojoba, almendra, albaricoque, borraja, rosa mosqueta y sea buckthorn, se adapta muy bien a pieles con la barrera debilitada, tirantez o falta de luminosidad. En pieles mixtas también puede funcionar, aplicándolo en menor cantidad o solo en zonas más secas, especialmente por la noche.
Lo ideal es aplicarlo sobre la piel limpia, después del tónico y del sérum, y antes o en lugar de la crema hidratante, según el nivel de nutrición que tu piel necesite. Coloca de 3 a 5 gotas en la palma de la mano, frótalas suavemente para templar el producto y presiona sobre rostro, cuello y escote con movimientos envolventes, evitando el contorno inmediato de los ojos. Si prefieres una textura más ligera, puedes mezclar 1–2 gotas con tu crema habitual para transformarla en un tratamiento más nutritivo pero igualmente cómodo, perfecto tanto en la rutina de noche como en la de día bajo el protector solar.
Sí, la textura está diseñada para ser un aceite nutritivo pero de sensación moderna, más ligera y de absorción progresiva. Si tu piel es seca o muy deshidratada, unas pocas gotas por la mañana ayudan a que la base se asiente mejor, evitando parches de sequedad y aportando un acabado ligeramente jugoso, tipo “dewy glow”. En pieles mixtas, es recomendable usar menos cantidad, centrándose en mejillas y zonas más secas y dejando que el aceite se asiente unos minutos antes de aplicar el protector solar y el maquillaje para asegurar un acabado pulido, sin exceso de brillo.
La vitamina E actúa como un potente antioxidante, ayudando a proteger los lípidos de la piel frente al daño de los radicales libres y aportando una sensación de suavidad inmediata. El aceite de jojoba, muy similar al sebo natural, equilibra e hidrata sin obstruir poros, lo que lo hace ideal incluso para pieles que temen los aceites demasiado pesados. La rosa mosqueta y el sea buckthorn son ricos en ácidos grasos esenciales y compuestos afines a la vitamina A de origen vegetal, conocidos por mejorar la textura, apoyar la regeneración superficial y devolver luminosidad a pieles apagadas, contribuyendo con el tiempo a un aspecto más uniforme y saludable.
Este aceite se integra fácilmente en rutinas avanzadas de cuidado de la piel. Funciona muy bien después de sérums hidratantes o calmantes, potenciando su efecto y sellando la hidratación, y puede combinarse con cremas más ligeras para convertirlas en un tratamiento de noche más envolvente. Usado de forma constante, muchas personas notan desde los primeros días una mejora en la suavidad, el confort y el aspecto nutrido de la piel; en unas semanas, la tez suele verse más elástica, resiliente y con un brillo sano, como si la piel hubiera recuperado su equilibrio y su luminosidad natural.


