Intensive Relief está pensado para todas aquellas pieles que atraviesan un momento de vulnerabilidad: piel sensible, reactiva, con rojeces, zonas irritadas o agredidas por factores externos. Es especialmente útil tras pequeñas quemaduras superficiales, rozaduras, depilación, frío intenso, viento o fricción de mascarillas, así como en labios muy agrietados. No es un hidratante facial al uso, sino un gel protector regenerador que se aplica de forma localizada allí donde la piel necesita un extra de calma, nutrición y reparación intensiva.
Lo ideal es aplicarlo siempre sobre la piel limpia y completamente seca, después del limpiador y de los tratamientos de textura más fluida (como sérums) y antes o en lugar de la crema en la zona afectada. Puedes usarlo como último paso de “cierre” en áreas concretas que quieras proteger, por ejemplo sobre mejillas con rojeces o contorno de labios sensibilizado. Durante el día, es fundamental terminar la rutina con un fotoprotector de amplio espectro SPF 30 o superior para proteger esa piel recién reparada y evitar la aparición o el empeoramiento de manchas.
Puedes aplicar el gel regenerador en rostro y cuerpo, siempre de forma localizada: mejillas irritadas, aletas de la nariz, mentón sensibilizado, escote, manos, rozaduras por ropa o mascarillas e incluso labios agrietados. La textura anhidra crea una película protectora que hace de “vendaje cosmético”. La frecuencia dependerá de la necesidad de tu piel: en episodios de irritación, puedes reaplicarlo 2–3 veces al día; en mantenimiento, basta con usarlo una vez al día, preferiblemente por la noche, hasta notar la zona calmada y confortable.
Sí, de hecho es un excelente aliado cuando sigues rutinas con ácidos, retinoides o tratamientos despigmentantes que puedan sensibilizar la piel. Mientras que estos activos trabajan la textura, el tono y las manchas, Intensive Relief se encarga de reforzar la barrera, aportar confort y minimizar el riesgo de irritación. Lo más recomendable es aplicar primero tus tratamientos específicos (por ejemplo, un sérum despigmentante) y, una vez absorbidos, sellar las zonas más delicadas con una fina capa de gel regenerador. Por la mañana, no olvides aplicar siempre protector solar para optimizar los resultados y proteger la piel frente a nuevas manchas.
En la mayoría de los casos, la sensación de alivio es prácticamente inmediata: la piel se siente más cómoda, menos tirante y más flexible desde la primera aplicación, gracias a la manteca de karité, los emolientes y activos calmantes como la alantoína. Con el uso continuado, notarás la zona más hidratada, con menos descamación, rojez o sensación de “piel castigada”. En procesos más persistentes, como tendencia a manchas o rojeces recurrentes, Intensive Relief ayuda a equilibrar los desórdenes de la piel y a crear un entorno óptimo para que otros tratamientos actúen mejor, proporcionando un tono más uniforme y saludable con el paso de las semanas.