Instant Smoothing Hyaluronic Serum está formulado para todo tipo de piel, desde seca y deshidratada hasta mixta e incluso sensible. Su textura sérum ligera y sedosa se absorbe rápidamente sin dejar sensación pegajosa ni pesada, por lo que funciona muy bien como hidratante de tratamiento debajo de tu crema habitual. Es especialmente interesante para pieles que muestran signos de deshidratación, tirantez, falta de luminosidad o líneas finas marcadas por la sequedad, así como para quienes viven en entornos urbanos, viajan con frecuencia o pasan muchas horas en espacios con calefacción o aire acondicionado.
Lo ideal es aplicarlo sobre la piel limpia y ligeramente humedecida, después del tónico o la bruma facial. Deposita unas gotas en las yemas de los dedos y presiona suavemente sobre rostro, cuello y escote, evitando el contorno inmediato de los ojos. A continuación, sella la hidratación con tu crema habitual para reforzar la barrera y prolongar el efecto de relleno. Por la mañana, úsalo antes del protector solar; por la noche, como base hidratante de tu rutina, ya sea solo o combinado con otros tratamientos más nutritivos.
Instant Smoothing Hyaluronic Serum combina ácido hialurónico de triple peso molecular con glicerina y extracto de resurrection leaf, una planta capaz de sobrevivir en condiciones extremas de sequedad. Esta sinergia permite una hidratación biomimética y multicapa: ayuda a captar agua en superficie, mantenerla en capas más profundas de la epidermis y, al mismo tiempo, mejorar la función barrera. A diferencia de fórmulas más simples, no se limita a “hidratar al instante”, sino que está pensado para que la piel se vea más suave, flexible y radiante con el uso continuado, encajando perfectamente en una rutina de cuidado de la piel de alta gama.
Sí, este sérum está diseñado para integrarse muy bien en rutinas avanzadas. Por la mañana, puede aplicarse después de un sérum de vitamina C para aportar un extra de hidratación y conseguir una piel más jugosa y luminosa antes de la crema y el SPF. Por la noche, funciona como aliado perfecto tras los retinoides o ácidos exfoliantes, ya que ayuda a compensar la deshidratación y refuerza la barrera cutánea, mejorando el confort sin restar eficacia a los tratamientos. La clave es aplicarlo siempre sobre la piel limpia, en el orden de texturas más ligeras a más ricas, dejando que se absorba completamente antes del siguiente paso.
Desde las primeras aplicaciones es habitual notar la piel más hidratada, con una sensación de frescor inmediato y las líneas de deshidratación ligeramente difuminadas. A corto plazo, el rostro suele verse más relleno, suave y con un acabado luminoso pero sofisticado, sin brillos excesivos. Con el uso constante, mañana y noche, la piel tiende a volverse más resiliente: mejora la elasticidad, disminuye la tirantez y la textura se percibe más uniforme, lo que convierte a este sérum en una base ideal para potenciar el rendimiento del resto de tu rutina de skincare de lujo.


