Este tratamiento está formulado para todo tipo de piel corporal que busque suavidad, hidratación y una textura más uniforme. Su combinación de partículas exfoliantes esféricas y activos hidratantes permite renovar la piel sin agredirla, por lo que resulta ideal tanto para pieles normales como secas o apagadas. No obstante, en pieles muy sensibles o reactivas se recomienda empezar con una frecuencia de uso más espaciada y observar la respuesta de la piel. Es importante recordar que se trata de un producto exclusivamente corporal y no debe utilizarse en el rostro.
Para potenciar su efecto renovador, lo ideal es aplicarlo sobre la piel seca o ligeramente húmeda antes de la ducha. Se masajea con movimientos circulares, insistiendo en zonas rugosas como codos, rodillas, brazos, muslos o glúteos, para favorecer la acción exfoliante de las partículas esféricas y el ácido láctico. A continuación, se emulsiona con un poco de agua para que la textura se vuelva más ligera y se termine de distribuir cómodamente por toda la superficie corporal. Finalmente, se aclara con abundante agua y se seca la piel con suaves toques, sin frotar, para mantener la sensación de confort e hidratación.
La frecuencia ideal dependerá del tipo de piel y del resto de la rutina corporal, pero de forma general se recomienda utilizarlo entre una y tres veces por semana. En pieles normales o con cierta tendencia a la sequedad, dos aplicaciones semanales suelen ser suficientes para mantener la piel suave, lisa y con un tacto sedoso. Si la piel presenta zonas muy ásperas o engrosadas, puede aumentarse a tres veces por semana, siempre observando la tolerancia. En cambio, si la piel es más delicada, conviene empezar con una aplicación semanal y ajustar según sensaciones. La constancia en el tiempo es clave para apreciar un tono más uniforme y una textura visiblemente mejorada.
Sí, este tratamiento corporal está pensado para integrarse fácilmente en una rutina de cuidado más amplia. Tras aclarar el producto y secar la piel, se recomienda aplicar una loción, crema o aceite corporal hidratante o reafirmante para sellar la hidratación y potenciar la sensación de confort. Los aceites de girasol, almendras dulces, manteca de karité y vitamina E presentes en la fórmula ya aportan nutrición y protección, pero al combinarlo con un tratamiento específico (antiedad, firmeza, anticelulítico, etc.) se maximiza el beneficio global. Al realizar la exfoliación previa, la piel queda más receptiva a los activos que se apliquen después, mejorando su absorción y eficacia.
Puede utilizarse durante todo el año, adaptando la frecuencia según las necesidades de la piel en cada estación. En invierno ayudará a combatir la sequedad y la rugosidad típicas del frío, mientras que en verano contribuye a mantener una piel más suave y uniforme. Es importante no aplicarlo sobre piel irritada, con lesiones, heridas abiertas o tras exposiciones solares intensas. Debe evitarse el contacto con los ojos y mucosas, mantenerlo fuera del alcance de los niños y conservarlo en un lugar fresco y seco. Y, muy especialmente, respetar la indicación del fabricante: es un producto corporal, no recomendado para su uso en la piel del rostro.

