Blue Diamond Super Serum está pensado para pieles que muestran signos de cansancio, estrés y envejecimiento, tanto prematuro como cronológico. Funciona especialmente bien en pieles normales a secas, así como en pieles maduras que buscan más firmeza, densidad y luminosidad. También es una gran opción para pieles expuestas a agresiones urbanas (polución, radiación UV, cambios de temperatura) que quieren proteger su “capital de juventud” a largo plazo. Si tu preocupación principal son las arrugas, la pérdida de tono y el aspecto apagado, este sérum encaja perfectamente en tu rutina de tratamiento diario.
Lo ideal es utilizar Blue Diamond Super Serum sobre la piel perfectamente limpia y seca, mañana y noche. Tras el limpiador y, si lo usas, el tónico o la esencia, aplica de 2 a 3 pulsaciones en la palma de la mano y extiéndelo suavemente sobre rostro, cuello y escote, desde el centro hacia el exterior con movimientos ascendentes. Tómate unos segundos para realizar presiones ligeras con las manos, ayudando a que los activos de longevidad se absorban mejor. A continuación, sella siempre con tu crema hidratante o crema antiedad habitual y, por la mañana, con un protector solar de amplio espectro para potenciar la protección frente al fotoenvejecimiento.
Desde las primeras aplicaciones, la piel suele percibirse más lisa, suave y confortable, con un efecto de “blur” inmediato sobre pequeñas líneas gracias a su textura rica y de rápida absorción. Con el uso continuado, las células madre de flor de malva y los Diamond Peptides contribuyen a mejorar la firmeza y la luminosidad, mientras que el tetrapéptido inspirado en la microcorriente ayuda a redefinir el óvalo facial y suavizar la apariencia de arrugas. Los resultados más visibles en cuanto a tono, textura y sensación de piel rejuvenecida se aprecian normalmente tras varias semanas de uso constante, integrando el sérum en una rutina diaria de mañana y noche.
Sí, Blue Diamond Super Serum puede convivir en una rutina avanzada siempre que organices bien los tiempos y respetes la tolerancia de tu piel. Por ejemplo, por la mañana puedes usarlo después de un sérum de vitamina C o de una esencia antioxidante, dejando unos segundos entre capas para que cada producto se asiente. Por la noche, si utilizas retinol o ácidos exfoliantes, puedes aplicarlos primero y reservar el sérum para los días alternos o después de los tratamientos más activos, como gesto de reparación, longevidad celular e hidratación. Al tratarse de una fórmula de alta concentración, es preferible introducirla progresivamente si tu piel es sensible y observar cómo responde antes de combinar muchos activos en la misma noche.
La fórmula está pensada para ofrecer una corrección global del envejecimiento con una sensorialidad muy cuidada, pero como en cualquier tratamiento avanzado, las pieles muy reactivas deberían introducirlo de forma gradual. Su diferencia frente a otros sérums antiedad radica en el enfoque en la longevidad celular: actúa sobre las células senescentes, protege el ADN frente a las agresiones externas y estimula el ATP, la energía celular, para que la piel se comporte como una piel más joven. Además, combina biotecnología de última generación con agua termal húngara y el exclusivo Healing Concentrate™, y mantiene un compromiso ético al ser vegano y estar certificado cruelty free, algo muy valorado dentro del segmento de cosmética de lujo responsable.








