Este pack está especialmente recomendado para pieles maduras secas o muy secas que buscan nutrición intensa, firmeza y confort durante todo el día. Su fórmula está pensada para tratar arrugas, falta de elasticidad, manchas y tirantez, por lo que es perfecta cuando la piel se siente apagada, deshidratada o más frágil. Además, es apta incluso para pieles sensibles, lo que la convierte en una opción segura y cómoda para usar a diario como tratamiento de día y de noche.
Lo ideal es aplicarla mañana y noche sobre la piel limpia, después del sérum, en rostro, cuello y escote. Basta una cantidad tamaño almendra, trabajándola con maniobras ascendentes hasta su completa absorción para estimular la firmeza y potenciar la luminosidad. Su textura fina y fundente se integra muy bien bajo el maquillaje, por lo que puede utilizarse como crema de tratamiento y, a la vez, como base hidratante confortable para el día.
Con el uso constante, la piel se ve más lisa, tersa y luminosa, con una sensación de confort inmediato que se prolonga en el tiempo. La combinación de Ácido Hialurónico, Zinc-Glycine Complex, fermentos biotecnológicos y aceites nutritivos ayuda a reforzar la barrera cutánea, mejorar la elasticidad y suavizar la apariencia de arrugas y líneas. A medida que pasan las semanas, la piel madura se percibe más firme, hidratada, uniforme y con un aspecto global rejuvenecido y radiante.
La crema en tarro es el envase original de lujo que inaugura el tratamiento, mientras que la Eco Refill es una cápsula 100% reciclable diseñada para colocarse dentro de ese mismo frasco una vez terminado. Ambas contienen la misma fórmula intensiva para piel madura, con la misma textura, fragancia y sensorialidad; la única diferencia está en el packaging, ya que la recarga reduce el uso de plástico virgen, las emisiones y los residuos, ofreciendo una opción más sostenible sin renunciar a la eficacia.
Cuando se termina la crema, basta con desenroscar la tapa y retirar la recarga vacía presionando suavemente en los laterales. Con el frasco limpio y seco, se introduce la nueva cápsula Eco Refill y se presiona hasta escuchar un “click”, señal de que ha encajado correctamente. A partir de ahí, se utiliza de la misma forma que el tarro original: cada recarga permite prolongar el tratamiento tantas veces como se desee, cuidando la piel madura y, al mismo tiempo, reduciendo el impacto ambiental del ritual de belleza.