Restorative Body Oil Treatment está formulado como un tratamiento de lujo para la piel del cuerpo, no solo como un simple hidratante. Su mezcla de aceites botánicos de almendra dulce, oliva, camelia, rosa mosqueta, espino amarillo y tamanu aporta lípidos esenciales, vitamina E y antioxidantes que ayudan a nutrir en profundidad, reforzar la barrera cutánea y mejorar la flexibilidad de la piel. A diferencia de muchas lociones ligeras, este aceite deja un acabado satinado y luminoso, pero sorprendentemente ligero, sin sensación pegajosa ni película grasa, convirtiendo la hidratación diaria en un gesto sensorial y de tratamiento a la vez.
Este tratamiento está especialmente indicado para piel normal a seca, piel apagada o con sensación de tirantez que necesita recuperar confort, suavidad y luminosidad. Es ideal si notas la piel deshidratada tras la ducha, la exposición al sol, el uso de calefacción/aire acondicionado o en cambios estacionales que resecan el cuerpo. También es una excelente opción para quienes buscan un acabado elegante y flexible en la piel, sin residuo graso, y desean integrar un aceite corporal premium en su rutina de cuidado diario o como gesto de autocuidado nocturno.
El mejor momento para aplicarlo es después de la ducha o el baño, con la piel ligeramente húmeda, para aprovechar la humedad residual y sellar la hidratación. Calienta unas gotas de aceite entre las manos y extiéndelo con movimientos amplios y ascendentes por piernas, brazos, abdomen y escote, dedicando unos segundos al masaje para estimular la microcirculación y mejorar la absorción. En pieles más secas puedes usarlo a diario, mañana y/o noche, e incluso combinarlo sobre tu crema corporal para crear una “doble hidratación” de acabado luminoso y tacto sedoso.
A pesar de su fórmula rica en aceites vegetales, la textura está diseñada para sentirse ligera y “weightless” sobre la piel. Se describe como un aceite sedoso de rápida absorción que deja un velo satinado y suave, pero no denso ni pegajoso. Si aplicas la cantidad adecuada y masajeas unos instantes, notarás que la piel queda cómoda, nutrida y con un brillo saludable, pero sin sensación oleosa pesada, por lo que podrás vestirte al poco tiempo sin miedo a manchar la ropa, algo esencial en un tratamiento corporal premium de uso diario.
Su aroma es elegante y envolvente, con notas de bergamota, lavanda y matices cremosos y balsámicos que se combinan con toques avainillados y amaderados de cedro y resinas. No es un perfume invasivo, sino una fragancia sofisticada que acompaña la experiencia de masaje y refuerza la sensación de piel cuidada y equilibrada. Funciona especialmente bien en rituales nocturnos de relajación, después de la ducha caliente, o como paso final de una rutina de spa en casa, potenciando el bienestar tanto de la piel como del estado de ánimo mientras deja el cuerpo delicadamente perfumado.


