El Foam Gentle Cleanser está formulado para todo tipo de pieles, incluidas las más sensibles. Su compatibilidad con la piel sensible se explica por varias razones: está libre de sulfatos, detergentes agresivos, siliconas y perfume, lo que minimiza el riesgo de irritaciones. Además, su pH de 5.6 está cuidadosamente ajustado para imitar el pH natural de la piel, respetando su manto ácido y su barrera protectora de lípidos. Por último, su base de agentes limpiadores suaves, derivados de fuentes naturales como las betaínas y los glucósidos de coco, garantiza una limpieza efectiva sin comprometer el equilibrio cutáneo.
La fórmula del Foam Gentle Cleanser integra varios activos con funciones complementarias. Las betaínas (Coco-Betaine y Cocamidopropyl Betaine) y los glucósidos de coco (Coco-Glucoside y Lauryl Glucoside) son los agentes limpiadores principales: suaves, derivados de fuentes naturales y respetuosos con la barrera cutánea. Los Factores Naturales de Hidratación (NMFs), entre los que se encuentran la glicerina y el propanediol, ayudan a retener la humedad, manteniendo la piel hidratada y elástica. Los botánicos —extracto de Té Verde (Camellia Sinensis), Caléndula (Calendula Officinalis) y Granada (Punica Granatum)— aportan propiedades calmantes y antioxidantes. Los prebióticos, representados por el filtrado fermentado de raíz de rábano (Leuconostoc/Radish Root Ferment Filtrate), favorecen el equilibrio del microbioma cutáneo y fortalecen la barrera protectora de la piel. Por último, la Vitamina E (Tocopherol) actúa como potente antioxidante frente al daño de los radicales libres.
Su uso es muy sencillo: aplica el Foam Gentle Cleanser sobre la piel húmeda del rostro, el cuello y el escote, y masajea suavemente para que el producto actúe sobre las impurezas. A continuación, aclara con abundante agua. Es importante evitar las mucosas y el área de los ojos. En caso de que se produzca alguna irritación, aclara de inmediato con abundante agua y, si persiste, suspende el uso y consulta con un especialista. Como recomendación adicional, se indica que este limpiador prepara la piel para optimizar la absorción y eficacia de los sérums de tratamiento que se apliquen a continuación.
El Foam Gentle Cleanser se distingue por su combinación de eficacia y respeto hacia la piel y el entorno. A diferencia de muchos limpiadores convencionales, está libre de sulfatos, detergentes agresivos, siliconas y perfume, lo que lo hace especialmente indicado para pieles reactivas o sensibles. Su formulación orgánica, vegana y cruelty-free, con base acuosa y pH de 5.6, lo posiciona como un limpiador dermocompatible. A esto se suma la presencia de prebióticos que cuidan el microbioma cutáneo, botánicos calmantes y antioxidantes como el Té Verde, la Caléndula y la Granada, y NMFs que hidratan activamente mientras limpian, evitando la sensación de tirantez o sequedad habitual tras la limpieza.
Desde las primeras aplicaciones, el Foam Gentle Cleanser elimina eficazmente el exceso de grasa, la suciedad y las impurezas sin comprometer la barrera protectora de lípidos de la piel, dejando el rostro limpio, suave, terso y confortable, sin sensación de tirantez ni sequedad. Con el uso continuado, sus prebióticos trabajan para equilibrar el microbioma cutáneo y fortalecer la barrera protectora, mientras que los NMFs mantienen los niveles de hidratación y los antioxidantes —Vitamina E y extractos botánicos— protegen frente al daño de los radicales libres. Además, al preparar la piel correctamente con cada limpieza, optimiza la absorción y la eficacia de los sérums de tratamiento que forman parte de tu rutina.