Belle Hélène es un perfume gourmand sofisticado que reinterpreta el postre clásico de pera con chocolate y licor. Se abre con una pera jugosa y un toque de ralladura de limón que aportan brillo y frescor, para después fundirse en un corazón de salsa de chocolate caliente, almendra tostada y vainilla bourbon, envolvente y cremoso. En el fondo, el cognac añejo, el cedro y los almizcles blancos aportan calidez, profundidad y elegancia. Es ideal para amantes de los perfumes dulces, intensos y con carácter, que buscan una fragancia casi “comestible” pero con un acabado muy refinado y adulto.
La concentración de perfume y la fórmula de Belle Hélène 30 ml y 100 ml es la misma: en ambos casos se trata de un Extrait de Parfum con un alto porcentaje de aceites (entre el 27% y el 32% según la creación), diseñado para ofrecer gran proyección y duración. La diferencia principal está en el formato y el uso que quieras darle: el frasco de 30 ml es perfecto para descubrir la fragancia, viajar o llevarla en el neceser, mientras que el de 100 ml es la opción más adecuada si ya la consideras tu perfume firma o quieres disfrutarla durante mucho tiempo. La experiencia olfativa es igual de intensa en ambos tamaños, siempre que apliques la misma cantidad.
Belle Hélène está formulado como un Extrait de Parfum Ultra-Gourmand™, con una concentración muy elevada y un largo proceso de maduración y maceración, lo que se traduce en una excelente longevidad. Sobre la mayoría de pieles, la fragancia se percibe durante muchas horas, evolucionando desde una pera chocolatada luminosa a un fondo licoroso, amaderado y almizclado muy sensual. Para potenciar su fijación, se recomienda aplicarlo sobre piel hidratada, en puntos de pulso como cuello, muñecas y detrás de las orejas, y evitar frotar las zonas pulverizadas. Si buscas una estela aún más envolvente, puedes añadir una ligera pulverización sobre la ropa (evitando tejidos delicados y claros).
Jousset Parfums trabaja con moléculas aromáticas de grado alimentario, ácidos y pirazinas muy complejos, que necesitan más tiempo de maduración que una formulación estándar. Tras la creación del concentrado, los aceites reposan y posteriormente se diluyen en alcohol, pasando por un proceso de maceración de varias semanas hasta que el perfume alcanza su máximo equilibrio, profundidad y armonía. Es posible que, al recibir el frasco, notes pequeñas variaciones en la intensidad: dejar reposar el perfume unos días y pulverizarlo de vez en cuando permite que el oxígeno termine de redondear la fragancia. Este enfoque artesanal es clave para lograr el realismo gourmand, la textura y el sillage característicos de Belle Hélène.
Belle Hélène se elabora con ingredientes utilizados en concentraciones cuidadosamente controladas y cumple con las normativas internacionales de seguridad (IFRA). Los ácidos y pirazinas que recrean las notas de café, chocolate, frutos secos tostados o caramelo son moléculas que también se encuentran en la industria alimentaria, por lo que su empleo en perfumería es seguro dentro de los límites establecidos. Si tienes la piel muy sensible o antecedentes de alergias a fragancias, es recomendable revisar la lista de alérgenos (como coumarin, linalool, citronellol o eugenol) y realizar una pequeña prueba en la parte interna del antebrazo antes de un uso más amplio. De este modo podrás disfrutar de este perfume gourmand de lujo con total tranquilidad y adaptarlo a tu tolerancia cutánea.





