REVIDERM Thermal Tonic (Mini) está formulado para todo tipo de piel, incluida la piel sensible, deshidratada o fácilmente reactiva. Su base de agua termal rica en oligoelementos como el calcio ayuda a fortalecer la barrera cutánea sin aportar grasa, por lo que funciona igual de bien en piel seca que en piel mixta o grasa. Es especialmente interesante si notas la piel apagada, tirante o desequilibrada por factores como la polución, el estrés, el clima o el uso de tratamientos intensivos, y buscas un tónico que aporte confort y resistencia sin irritar.
Lo ideal es aplicarlo mañana y noche, siempre después de la limpieza y antes del sérum o la crema de tratamiento. Tras secar suavemente el rostro, puedes impregnar un disco de algodón y deslizarlo por cara, cuello y escote, o bien aplicar unas gotas en las manos y presionarlas sobre la piel para un gesto más sensorial. No se aclara: se deja actuar para que el calcio, la glicerina, el pantenol y el aloe se absorban por completo. Esto convierte al Thermal Tonic en un paso clave para potenciar la hidratación posterior y mejorar la tolerancia de la piel a los activos que vayas a usar a continuación.
Con el uso constante, la piel tiende a mostrarse más equilibrada, resistente y confortable. La combinación de agua termal enriquecida en calcio, glicerina y pantenol ayuda a mejorar la función barrera, reduciendo gradualmente la sensación de tirantez y esa vulnerabilidad típica de las pieles deshidratadas o sensibilizadas. Además, activos calmantes como la alantoína, el bisabolol y el aloe contribuyen a disminuir rojeces puntuales y a aportar un aspecto más uniforme y saludable. A nivel sensorial, la piel se siente más suave, flexible y “rellena” de hidratación ligera, como recién cuidada en cabina.
Sí, Thermal Tonic está pensado precisamente para convivir con rutinas avanzadas que incluyen exfoliantes químicos, retinoides o antioxidantes potentes. Al reforzar la barrera cutánea y aportar una hidratación calmante sin lípidos, ayuda a que la piel tolere mejor este tipo de activos, siempre que se introduzcan de forma progresiva. Una buena estrategia es limpiar, aplicar el Thermal Tonic y dejarlo absorber; después, aplicar el sérum activo correspondiente y, por último, una crema adecuada a tu tipo de piel. En pieles muy sensibles o en días en los que notes mayor irritación, puedes utilizar el tónico como gesto de “rescate”, priorizándolo junto con productos reparadores y reduciendo temporalmente la intensidad de los activos.
A diferencia de muchos tónicos clásicos que se limitan a “refrescar” o equilibrar el pH, Thermal Tonic trabaja como un verdadero tratamiento regulador. Su agua termal tratada, concentrada en calcio y oligoelementos, está pensada para mejorar la resistencia estructural de la piel, mientras que la glicerina, el pantenol, la alantoína, el bisabolol y el aloe actúan sobre hidratación, calma y confort. Todo ello en una fórmula sin lípidos, ligera y elegante, que no satura la piel ni la reseca. El resultado encaja con el estándar de la cosmética profesional de lujo: un tónico que no es un “extra” opcional, sino un pilar en la rutina para conseguir una piel más fuerte, equilibrada y visiblemente más cuidada.