La Shilart Magistral® Gold Mascarilla Botánica Facial es apta para todos los tipos de piel, incluidas pieles sensibles o reactivas. Su arquitectura bifásica ofrece una purificación inteligente que suaviza poros e imperfecciones sin resecar, a la vez que aporta luminosidad inmediata y un efecto tensor antiedad. Si buscas una mascarilla que equilibre, calme rojeces, mejore la elasticidad y refuerce la hidratación con un acabado sedoso y uniforme, es una opción de lujo y alto rendimiento.
Extiende una capa uniforme que cubra todo el rostro, evitando contorno de ojos y mucosas, y deja actuar 10 minutos antes de aclarar con abundante agua. Úsala una vez por semana como ritual magistral de mantenimiento. En piel mixta/grasa, concéntrate en la zona T para afinar textura; en piel seca/sensible, refuerza en mejillas y contorno facial para maximizar confort e hidratación. Potencia su efecto antiedad y glow aplicándola tras una limpieza suave y seguida de tu sérum y crema habitual.
Desde la primera aplicación notarás un tono más uniforme, luminosidad y tacto sedoso gracias a su acción afinadora de textura. Con uso semanal, se percibe una mejora en la firmeza y la elasticidad, reducción de rojeces y una barrera cutánea más resiliente, con menor pérdida de agua transepidérmica. La piel luce descansada, con poros suavizados y un efecto tensor delicado pero perceptible, manteniendo el confort durante horas.
La fase externa depura y calma con arcilla bentonita (adsorbente y afinadora), aloe vera orgánico, centella asiática, hidrolatos de rosa y manzanilla, bisabolol, pantenol y alantoína para iluminar, desinflamar y suavizar la superficie. La fase interna optimiza la penetración de activos y refuerza la matriz dérmica con elastina, colágeno de acacia (film tensor), ácido hialurónico puro, manteca de karité, aceites de almendra y aguacate, vitamina E, resveratrol, proteínas de trigo, goji, vid roja y avena, ofreciendo hidratación profunda, defensa antioxidante y elasticidad.
Sí. Incorpora activos calmantes y anti‑rojeces como bisabolol, avena, manzanilla, rosa y pantenol, que equilibran la reactividad mientras la bentonita purifica sin deshidratar. En rutina, combínala con un limpiador suave y, después, aplica un sérum hidratante con ácido hialurónico y una crema nutritiva para sellar. Evita exfoliaciones fuertes el mismo día; si usas ácidos, alterna noches para mantener la piel confortable y sostener el efecto glow uniforme y antiedad.