Regenerating Gel Mask está pensada para todo tipo de piel, incluida la piel sensible, gracias a su textura gel-crema ligera y a su combinación de activos hidratantes y antioxidantes. Es especialmente interesante para pieles apagadas, cansadas o con primeras líneas de expresión que buscan más luminosidad, suavidad y elasticidad sin recurrir a fórmulas pesadas. Su acción suave pero eficaz permite integrarla en rutinas tanto de piel seca como mixta o grasa, aportando confort inmediato y un acabado fresco y renovado.
Lo ideal es aplicar la mascarilla sobre la piel limpia y seca, después del limpiador y del tónico, y antes del sérum o la crema hidratante. Extiende una capa uniforme por rostro, cuello e incluso escote, evitando el contorno de los ojos, y déjala actuar entre 10 y 15 minutos como tratamiento intensivo. Puedes retirarla con agua tibia o con una muselina húmeda realizando movimientos suaves; en pieles más deshidratadas, una vez a la semana puedes usarla como “sleeping mask”, aplicando una capa fina por la noche y retirando el exceso por la mañana para despertar con la piel más fresca, jugosa y luminosa.
La frecuencia recomendada es de 1 a 3 veces por semana, en función de las necesidades de tu piel y del resto de tratamientos que utilices. Si tienes la piel apagada o con signos de fatiga, empezar con dos o tres aplicaciones semanales puede ayudar a recuperar luminosidad y suavidad más rápidamente. A medida que la piel se vea más equilibrada y confortable, puedes mantenerla como ritual de mantenimiento una o dos veces por semana para prolongar los resultados en el tiempo y reforzar la rutina regeneradora.
Regenerating Gel Mask no solo aporta hidratación; combina fermentos de granada, rambutan, equinácea y té verde para trabajar a varios niveles: exfoliación enzimática suave, mejora de la elasticidad y protección antioxidante. El rambutan actúa a través de vías biológicas similares al retinol, ayudando a suavizar arrugas y aportar firmeza sin la irritación típica de muchos retinoides. Al mismo tiempo, la textura gel de efecto refrescante evita la sensación pesada de algunas mascarillas cremosas, dejando la piel regenerada, flexible y con un aspecto más radiante desde las primeras aplicaciones.
Sí, puede integrarse en una rutina antiedad siempre que organices los usos para no sobreexfoliar la piel. Si utilizas serums con ácidos (AHA, BHA, PHA) o retinoides, es preferible reservar la mascarilla para noches alternas en las que no apliques esos activos para respetar la barrera cutánea. Una pauta equilibrada sería: limpiar, aplicar la mascarilla, retirar y, después, seguir con un sérum hidratante y una crema reparadora. De este modo aprovechas el efecto renovador y antioxidante de Regenerating Gel Mask sin comprometer la tolerancia de la piel y potenciando los resultados del resto de tu rutina antiedad.


