El Set Sensitive está formulado para pieles sensibles, reactivas y con tendencia a cuperosis o enrojecimiento difuso. Su combinación de melitoto, té verde y ácido hialurónico ayuda a calmar las rojeces, reforzar la barrera cutánea y proporcionar hidratación profunda con sensación de confort inmediato. Con el uso continuo, la piel se ve más elástica, uniforme y protegida frente al estrés ambiental, manteniendo un acabado suave y luminoso propio de la alta cosmética.
Por la mañana, aplica el Sérum Sensitive sobre la piel limpia y tonificada, seguido de la Crema Sensitive; finaliza con un protector solar de amplio espectro (idealmente SPF 50) para preservar la calma y evitar el flushing propio de la cuperosis. Por la noche, repite el dúo sérum + crema y, 1–2 veces por semana, incorpora el Velo de Ácido Hialurónico durante 10–15 minutos como tratamiento intensivo de hidratación y elasticidad. La constancia diaria potencia la acción calmante y antioxidante para una piel más resiliente y equilibrada.
Melitoto (Melilotus) contribuye a disminuir la reactividad y el enrojecimiento; el té verde aporta polifenoles antioxidantes que protegen frente a radicales libres; el ácido hialurónico retiene agua y mejora la elasticidad con confort inmediato. En algunas presentaciones de la línea Sensitive, alantoína y pantenol favorecen la reparación y suavizan la textura, mientras niacinamida y vitamina C ayudan a unificar el tono y reforzar la barrera cutánea. Esta sinergia de activos de alta tolerancia está pensada para calmar, hidratar y proteger sin comprometer la sensibilidad.
Sí, pero con un enfoque “skin minimalism” y alta tolerancia. Si deseas exfoliar, evita los exfoliantes mecánicos y opta por enzimas o ácidos muy suaves, espaciando su uso y comprobando la tolerancia de tu piel. La vitamina C puede integrarse por la mañana si tu piel la admite; en cuanto a retinoides, utilízalos en noches alternas y siempre compensados con el set Sensitive para calmar y reforzar la barrera. Observa tu piel: ante cualquier signo de irritación, reduce frecuencia y prioriza el sérum y la crema Sensitive junto al velo para recuperar confort.
Desde las primeras aplicaciones, notarás una disminución de la tirantez y un aumento del confort e hidratación. En semanas, la rojez se atenúa, el tono luce más uniforme y la piel se siente más elástica y protegida frente a agresores externos. Con uso constante y protección solar diaria, los resultados se consolidan: una piel sensible visiblemente más calmada, con textura más suave y un acabado radiante, fiel al estándar premium de Utsukusy y a las exigencias del cuidado de la cuperosis.