Exfoliating Hand Wash está pensado para todo tipo de manos, especialmente aquellas que se sienten ásperas, apagadas o con tendencia a la sequedad por el lavado frecuente. La combinación de piedra pómez y eco beads realiza una exfoliación suave que ayuda a eliminar células muertas sin irritar, mientras el aloe vera aporta hidratación y confort inmediato. Es perfecto si notas que tus manos han perdido suavidad, si trabajas mucho con ellas o si buscas un gesto de higiene que también refine la textura de la piel y la deje visiblemente más cuidada y uniforme.
La fórmula está diseñada para ser lo suficientemente respetuosa como para utilizarse a diario, incluso varias veces, gracias a su mezcla equilibrada de surfactantes vegetales, glicerina y aloe vera. Sin embargo, si tienes la piel de las manos muy fina o reactiva, puedes alternarlo con un jabón de manos sin exfoliantes, reservando Exfoliating Hand Wash para uno o dos momentos clave del día (por ejemplo, mañana y noche). La clave es observar la respuesta de tu piel: cuando las manos se sienten suaves, lisas y cómodas después del lavado, significa que has encontrado la frecuencia ideal para tu rutina.
Desde el primer uso, muchas personas perciben una sensación de limpieza “profunda pero amable”: las manos se sienten más pulidas, con menos rugosidad en nudillos y zonas propensas a la sequedad. Con el uso continuado, la exfoliación física suave ayuda a mejorar la textura general, haciendo que las manos se vean más uniformes, lisas al tacto y preparadas para recibir mejor los tratamientos posteriores, como una crema nutritiva. El aroma de mandarina y cáscara de naranja, envuelto en matices de vainilla y rosa, aporta además una dimensión sensorial que convierte cada lavado en un pequeño ritual de cuidado de manos de alta gama.
Puedes considerarlo como el equivalente a un exfoliante facial, pero adaptado a la piel de las manos. Úsalo como paso de limpieza-tratamiento: aplica una pequeña cantidad sobre las manos húmedas, masajea con calma insistiendo en áreas más rugosas y aclara con agua tibia. A continuación, aplica una crema de manos rica o un tratamiento específico para cutículas para sellar la hidratación y potenciar el efecto de suavidad. En un entorno de baño o tocador, combinar este exfoliante de manos con una crema de alta nutrición crea un ritual de hand care coherente con una rutina de skincare de lujo, donde cada detalle suma en la experiencia.
A diferencia de un jabón de manos convencional, que se limita a limpiar la superficie, Exfoliating Hand Wash combina limpieza y renovación de la textura en un solo gesto. Sus partículas de piedra pómez y eco beads ayudan a desprender suavemente la acumulación de células muertas, restos de productos y pequeñas rugosidades, mientras que la base con glicerina y aloe vera evita que la piel se sienta tirante. Es la elección perfecta si tus manos están expuestas a agentes externos, si utilizas a menudo geles hidroalcohólicos o si simplemente valoras que el lavado de manos sea un momento de tratamiento y no sólo un acto de higiene.


