Este sérum está pensado para cabellos finos, debilitados o con signos de pérdida difusa, así como para quienes buscan mejorar la densidad capilar y el aspecto del cuero cabelludo. Su fórmula trabaja sobre factores habituales que alteran el ciclo de crecimiento —estrés, cambios hormonales, contaminación o rutinas de lavado— para favorecer un entorno más saludable desde la raíz. Si notas el cabello más frágil, con menor volumen o fases de caída más prolongadas, es una opción elegante y efectiva para recuperar fuerza y vitalidad.
Aplícalo por la noche sobre el cabello seco para potenciar la absorción. Divide el cabello en secciones y deposita el sérum con la pipeta directamente sobre el cuero cabelludo, empezando por la zona frontal y avanzando hacia la nuca; una pipeta por sección suele ser suficiente. Masajea suavemente con las yemas de los dedos y no enjuagues. Mantén la constancia durante al menos 30 días para apoyar el crecimiento del cabello y notar una mejora progresiva en densidad y resistencia.
Funciona muy bien junto a un suplemento específico para el cabello como GOLD COLLAGEN® HAIRLIFT para un enfoque holístico desde dentro y desde fuera. En tu ritual diario, puedes continuar con tu champú y acondicionador habituales, y utilizar tratamientos sin aclarado en medios y puntas si necesitas control del encrespamiento, evitando la raíz para no interferir con la acción del sérum. También es compatible con masajeadores de cuero cabelludo; unos minutos de masaje tras la aplicación mejoran la microcirculación y potencian la eficacia.
La queratina hidrolizada refuerza la estructura capilar para un cabello más fuerte y con mayor densidad. La soja hidrolizada ayuda a estabilizar el folículo en etapas de cambios hormonales, mejora la hidratación y la elasticidad, y aporta brillo. El extracto de uva roja y la salvia favorecen la microcirculación, equilibran el sebo y aportan propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, mientras que la levadura de cerveza y los glicosaminoglicanos (incluido el ácido hialurónico) retienen la humedad y crean un entorno óptimo para el crecimiento del cabello.
La constancia es clave: muchas personas perciben un cabello con más cuerpo y menos caída a partir de las 4 semanas de uso diario, con mejoras en densidad y resistencia conforme avanza el ciclo capilar. Al trabajar sin enjuague y durante la noche, el cuero cabelludo se beneficia de una hidratación sostenida y de una mejor microcirculación, lo que apoya el crecimiento del cabello. Los resultados se optimizan manteniendo el protocolo al menos 30 días y continuándolo como parte de tu rutina, especialmente si existen factores de estrés o cambios estacionales.







