Shaving Gel está formulado para adaptarse a todo tipo de piel, incluida la piel sensible o propensa a irritarse con el afeitado. Su combinación de tensioactivos suaves de origen vegetal, aloe vera y aceites botánicos como sándalo y cilantro ayuda a minimizar el enrojecimiento y la sensación de quemazón. Es ideal para quienes buscan un afeitado apurado pero respetuoso con la barrera cutánea y con una experiencia sensorial más sofisticada que un gel de afeitado convencional.
Para potenciar los resultados, se recomienda humedecer el rostro con agua templada unos segundos antes para ablandar el vello y abrir ligeramente los poros. A continuación, aplica una pequeña cantidad de Shaving Gel sobre la zona a afeitar y masajéalo hasta extender una fina capa transparente que permita ver la piel y las líneas de la barba. Afeita en la dirección del crecimiento del vello, aclarando la cuchilla con frecuencia para mantener el deslizamiento. Finaliza enjuagando con agua y secando la piel a toques, sin frotar, antes de aplicar tu tratamiento facial habitual.
Sí, la fórmula está específicamente diseñada para suavizar y levantar el folículo, reduciendo la fricción entre la cuchilla y la piel, uno de los principales desencadenantes de la irritación. Los tri-péptidos bioactivos ayudan a proteger las células frente al daño oxidativo, mientras que el aloe vera y los extractos de corteza de sauce y coriandro aportan una acción calmante y reconfortante. El resultado es una piel más suave, menos enrojecida y con una sensación de confort prolongado después de cada afeitado.
Shaving Gel es vegano y libre de gluten, con tensioactivos y componentes derivados de plantas, lo que lo hace especialmente interesante para quienes buscan fórmulas más respetuosas sin renunciar al rendimiento. Incorpora aceites esenciales y extractos botánicos cuidadosamente seleccionados para ofrecer tanto eficacia como una experiencia sensorial sofisticada. Integrarlo en tu rutina diaria de afeitado es una forma sencilla de elevar un gesto cotidiano a un ritual de cuidado más consciente y alineado con una visión moderna de la cosmética masculina.
Lo ideal es utilizar Shaving Gel después de limpiar el rostro con un limpiador suave para eliminar impurezas y exceso de grasa que puedan interferir en el deslizamiento de la cuchilla. Tras el afeitado, aclara bien el producto y aplica un tónico o bruma hidratante para reequilibrar la piel, seguido de un sérum y una crema hidratante adaptados a tus necesidades (antiedad, hidratación, control de brillo, etc.). De este modo, el afeitado deja de ser un paso agresivo y pasa a integrarse en una rutina completa de cuidado facial que mejora la textura, el confort y el aspecto global de la piel día tras día.


