ÍRIDE es un cremigel hidratante perfeccionador del tono que combina tratamiento y efecto buena cara al instante. Hidrata, nutre y aporta antioxidantes mientras unifica el tono y deja un acabado bronceado sutil y luminoso, adaptado al color natural de cada piel gracias a sus pigmentos minerales y micropigmentos encapsulados de apertura inteligente. Es ideal para pieles normales, secas o mixtas que buscan un resultado natural, uniforme y radiante sin recurrir a una base de maquillaje pesada en el día a día.
Lo ideal es aplicar ÍRIDE como último paso de la rutina de día, siempre sobre la piel limpia y completamente seca. Primero se recomiendan los sérums de tratamiento (hidratantes, antioxidantes, antimanchas, etc.), después el protector solar y, a continuación, una pequeña cantidad de ÍRIDE distribuida por frente, mejillas, nariz y mentón. Se difumina con los dedos o con una brocha, desde el centro hacia el exterior del rostro, hasta lograr un acabado homogéneo. Puede utilizarse sola para un look natural o como base perfeccionadora antes del maquillaje.
ÍRIDE aporta hidratación, nutrición y confort gracias a la manteca de karité, los cuatro tipos de ácido hialurónico y el colágeno soluble, por lo que muchas pieles normales o mixtas pueden usarlo directamente tras el sérum y el protector solar sin necesidad de otra crema. Sin embargo, en pieles secas o deshidratadas puede funcionar mejor como paso final embellecedor, aplicado después de una crema hidratante más rica. Es importante recordar que no sustituye al fotoprotector: debe aplicarse siempre después de un protector solar de amplio espectro.
Aunque su resultado más visible es la unificación del tono y el acabado radiante, ÍRIDE trabaja también como un tratamiento de cuidado diario. La combinación de cuatro tipos de ácido hialurónico hidrata en diferentes niveles de la epidermis, aportando jugosidad y suavizando líneas finas de deshidratación. El colágeno soluble y los extractos botánicos de Pouteria Lucuma y hongo agárico blanco ayudan a mejorar la textura, aportar firmeza visual y afinar la apariencia de los poros, mientras los pigmentos minerales perfeccionan la superficie de la piel sin recargarla. El resultado es una piel más homogénea, confortable y con un aspecto saludable incluso después de desmaquillar.
Sí, ÍRIDE está formulado para un uso diario, ofreciendo una textura cremigel muy confortable que se adapta bien tanto a climas templados como a estaciones más cálidas, siempre que se ajuste la cantidad aplicada. En verano puede utilizarse en una capa fina tras el protector solar para conseguir un efecto buena cara ligero, mientras que en invierno puede combinarse con una crema más nutritiva debajo para reforzar la barrera cutánea. Su acabado natural, no excesivamente cubriente, permite que la piel respire y que el producto se convierta en un básico versátil tanto para rutinas minimalistas como para rituales de belleza más elaborados.