Este acondicionador profundo está pensado para cabellos secos, dañados, apagados o con puntas abiertas que necesitan un extra de hidratación y nutrición sin quedar pesados. Gracias a la combinación de Panthenol, Hydroviton, betaina y aceite de almendra dulce, notarás el cabello más suave, manejable y con un brillo más uniforme desde los primeros usos. Con el uso continuado, ayuda a mejorar el aspecto del daño visible, reduce la sensación de encrespamiento y deja el pelo con un tacto sedoso y más disciplinado, como después de un tratamiento profesional en salón.
Lo ideal es aplicarlo siempre después del champú, con el cabello limpio y bien escurrido con las manos o una toalla. Reparte una cantidad generosa de medios a puntas, masajeando mechón a mechón para asegurarte de que cada fibra queda envuelta en la crema. Déjalo actuar de 2 a 5 minutos como acondicionador de uso frecuente; si tu cabello está muy seco o dañado, puedes dejarlo hasta 10 minutos como tratamiento intensivo antes de aclarar con abundante agua templada. Usado de forma regular, se convierte en un paso clave para una rutina de cuidado capilar hidratante y restauradora.
A pesar de su acción intensa, Hydra-Restore Deep Conditioner está formulado con una textura crema ligera precisamente para evitar el efecto “pesado”. El aceite de almendra dulce, los alcoholes grasos acondicionadores y el complejo hidratante biomimético se han equilibrado para aportar nutrición y flexibilidad sin dejar residuos grasos. Si tienes el cabello fino, puedes concentrar la aplicación solo en medios y puntas y reducir ligeramente la cantidad. El resultado es un cabello más suave y brillante, pero con caída natural y movimiento, sin sensación de producto acumulado.
Sí, está pensado para funcionar en sinergia con Hydra-Restore Shampoo y con el resto de tu rutina capilar hidratante. Utilizar el champú de la misma línea ayuda a preparar el cabello, limpiando suavemente sin resecar y permitiendo que el acondicionador penetre mejor en la fibra. Después, puedes completar con tus productos de styling habituales siempre que sean compatibles con una rutina hidratante (por ejemplo, sprays de brillo ligeros o protectores térmicos). Esta combinación potencia tanto la sensación de suavidad inmediata como la mejora progresiva del aspecto del cabello con el paso de las semanas.
Puedes utilizarlo entre dos y tres veces por semana en cabellos normales a secos, y en cada lavado si tu melena está especialmente castigada por coloraciones, calor o factores ambientales. Muchos usuarios notan desde el primer uso un cambio claro en la facilidad de desenredado, el brillo y el tacto del cabello húmedo y seco. Con un uso continuado durante varias semanas, la fibra suele percibirse más elástica, resistente a la rotura y visiblemente más pulida, como si se hubieran “alisado” pequeñas irregularidades de la cutícula, lo que realza el acabado luminoso y saludable.

