RETINOIDE EXTREMO está pensado para pieles que presentan signos visibles de envejecimiento: arrugas, poros dilatados, textura irregular y manchas o discromías. Es ideal para quienes buscan una corrección intensiva y profesional del tono y la calidad de la piel, y ya tienen cierta experiencia con activos transformadores. Siempre debe recomendarlo un profesional médico o farmacéutico, que valorará el estado de la piel, el historial de cosméticos usados y la tolerancia previa a los retinoides. En pieles muy sensibles o reactivas, será imprescindible una pauta personalizada y una introducción más gradual.
RETINOIDE EXTREMO se aplica siempre por la noche, sobre la piel limpia y completamente seca. Tras tu limpieza habitual y, si los utilizas, tus potenciadores o contorno de ojos, deposita una cantidad equivalente a dos granos de guisante y repártela de forma uniforme por rostro, cuello y, si tu profesional lo indica, también escote, evitando contorno de ojos y mucosas. Deja que se absorba durante unos 5 minutos antes de aplicar una crema de recuperación o barrera que aporte confort y refuerce la hidratación. La frecuencia de uso (noches alternas, tres veces por semana, etc.) debe ajustarla tu profesional en función de la tolerancia de tu piel.
RETINOIDE EXTREMO es un tratamiento retinoide intensivo, por lo que conviene construir la rutina con criterio para evitar irritaciones innecesarias. En general, se recomienda no combinar en la misma noche este producto con otros exfoliantes potentes (AHA, BHA en alta concentración, peelings intensivos) salvo indicación expresa del profesional. En cambio, sí suele ser muy beneficioso acompañarlo de texturas hidratantes y reparadoras que ayuden a “recuperar la piel” después de los 5 minutos de espera. La vitamina C u otros antioxidantes pueden reservarse para la mañana, siempre acompañados de un fotoprotector de amplio espectro, creando así una sinergia día/noche muy completa.
Gracias a su triple sistema retinoide multiescalar, RETINOIDE EXTREMO trabaja sobre la renovación epidérmica, la síntesis de colágeno y la corrección del tono. Con el uso constante y la pauta adecuada, la piel comienza a percibirse más lisa y luminosa, con una textura más afinada y un poro visiblemente más refinado. A medio plazo, los signos del envejecimiento como arrugas y líneas de expresión se ven suavizados, mientras que las discromías y pequeñas manchas tienden a difuminarse, logrando un tono más homogéneo. Los tiempos de respuesta pueden variar según cada piel, pero suele ser necesario un mínimo de varias semanas de uso regular para apreciar todo su potencial.
Al tratarse de un retinoide avanzado y de recomendación profesional, es importante introducirlo con respeto por la barrera cutánea. Es posible que, sobre todo al inicio, notes ligera sequedad, algo de descamación o una leve sensación de tirantez: son respuestas habituales al aumento de la renovación celular y suelen controlarse ajustando la frecuencia de uso y reforzando la fase de “recuperación” con cremas reparadoras. Debes evitar su aplicación sobre zonas irritadas o lesionadas y, ante signos de irritación intensa, consultar con el profesional que te lo ha recomendado. De día, el uso de un fotoprotector de amplio espectro es imprescindible, reaplicándolo según las recomendaciones, ya que los retinoides hacen la piel más vulnerable a la radiación UV.