REVIDERM Purifying Gel (Mini) está especialmente formulado para piel normal a grasa, con tendencia a brillos, poros dilatados e impurezas. Es una excelente opción si notas exceso de sebo en la zona T, pequeños granitos recurrentes o textura irregular que apaga la luminosidad del rostro. Al combinar agentes limpiadores suaves con activos seborreguladores y calmantes, este gel consigue equilibrar la piel sin arrastrar en exceso su hidratación natural, algo clave en cosmética de lujo para no dañar la barrera cutánea.
Lo ideal es usarlo mañana y noche como limpiador principal. Humedece el rostro, aplica una pequeña cantidad de gel en las manos, emulsiónalo con agua y masajea con movimientos circulares, insistiendo en la zona T y áreas con más sebo o impurezas. Aclara siempre con agua tibia, nunca demasiado caliente, para no irritar la piel. Después, seca a suaves toques con una toalla limpia y continúa con tu tónico purificante REVIDERM y tu sérum o crema seborreguladora. La constancia es la que marca la diferencia: con el uso diario notarás una piel más limpia, mate y equilibrada.
A diferencia de muchos geles tradicionales, Purifying Gel ha sido formulado sin lípidos, pero enriquecido con glicerina, Sodium PCA y pantenol, activos que retienen la hidratación y aportan confort durante la limpieza. Esto significa que elimina de forma eficaz el exceso de grasa y los residuos, pero evita esa sensación de “piel que cruje” después de aclarar. Si tu piel es mixta o ligeramente deshidratada, seguirá sintiéndose fresca y limpia, pero cómoda. Para potenciar este equilibrio, es muy recomendable acompañarlo siempre de un tónico e hidratante adecuados a tu tipo de piel.
Sí, Purifying Gel se integra muy bien en rutinas avanzadas que incluyen AHA, BHA, retinoides o peelings enzimáticos, precisamente porque su sistema tensioactivo es suave y respetuoso con la barrera cutánea. Una rutina muy completa podría ser: por la noche, limpiar con Purifying Gel, aplicar un tónico específico (como Purifying Tonic o Pore Refining Toner), seguir con tu tratamiento renovador y finalizar con una crema reguladora o reparadora. Si utilizas activos potentes, puedes limitar su aplicación a noches alternas y mantener el gel como base de limpieza diaria, siempre acompañado de fotoprotección de amplio espectro por la mañana.
Con el paso de las semanas, la piel se ve más clara y uniforme, con menos brillos difusos y una textura visiblemente refinada. La acción combinada de zinc gluconate, extracto de hongo Fomes Officinalis y agua de hamamelis ayuda a regular el sebo, minimizar la apariencia de los poros y mejorar el tono general del rostro. Al mismo tiempo, el pantenol, el extracto de regaliz y el kudzu trabajan sobre el confort y la calma, de modo que la piel no solo se ve más “limpia”, sino también más equilibrada y saludable. Es un limpiador pensado para quien busca resultados profesionales en casa sin renunciar a la experiencia sensorial de la alta cosmética.