REVIDERM Gentle Cleansing Milk (Mini) está especialmente indicada para piel normal, seca y también para pieles “problemáticas” que se irritan con facilidad o presentan enrojecimiento puntual. Su textura cremosa y su fórmula sin tensioactivos agresivos la convierten en una opción ideal si sientes tirantez tras la limpieza o si buscas un gesto de higiene muy respetuoso con la barrera cutánea. Además, es perfecta para pieles expuestas a polución urbana, ya que ayuda a eliminar tanto la suciedad soluble en agua como los residuos más grasos sin desequilibrar la piel.
Sí, esta leche limpiadora está formulada para retirar maquillaje ligero, incluido el de ojos, de forma suave y segura. Su combinación de sustancias hidrofílicas y lipofílicas disuelve tanto bases de maquillaje como correctores y sombras de textura cremosa, sin necesidad de frotar en exceso. Para el contorno de los ojos, se recomienda aplicar una pequeña cantidad en un algodón, mantenerlo unos segundos sobre la zona para “ablandar” el maquillaje y deslizarlo suavemente hacia fuera; de este modo consigues una limpieza eficaz, respetando la delicada piel periocular.
Con el uso diario, la piel se percibe más flexible, calmada y confortable, incluso en aquellas zonas donde solía aparecer tirantez después de la limpieza. El extracto de semilla de moringa ayuda a proteger frente a suciedad, toxinas y partículas contaminantes, por lo que el rostro luce más limpio y luminoso. El complejo hidratante (NUF) y activos como el pantenol, la urea o el sorbitol aportan una hidratación constante durante el propio gesto de limpieza, de modo que la piel no solo se desmaquilla, sino que termina la rutina más suave, elástica y preparada para recibir los tratamientos posteriores.
Puedes utilizarla mañana y noche como primer paso de tu ritual de limpieza. Por la mañana, basta con masajear una pequeña cantidad sobre la piel ligeramente humedecida de rostro, cuello y escote para retirar sudor, exceso de sebo nocturno y restos de productos de tratamiento; después, aclara con agua tibia y continúa con el tónico y tu rutina de día. Por la noche, úsala como desmaquillante y limpiadora en un solo gesto o como primera fase de una doble limpieza, seguida de un segundo limpiador si llevas maquillaje más cubriente o fotoprotección resistente al agua. Esta constancia potencia el efecto detox y mantiene la barrera cutánea en equilibrio.
A diferencia de muchas leches clásicas que se limitan a arrastrar el maquillaje, Gentle Cleansing Milk está concebida como un cuidado de tratamiento desde el propio momento de la limpieza. Su formulación combina activos detox como el extracto de moringa, calmantes como el regaliz, el pantenol y la alantoína, e hidratantes biomiméticos que imitan los factores naturales de hidratación de la piel. Además, incluye escualano y extracto de hamamelis para aportar una sensación nutritiva y, al mismo tiempo, un acabado suave y equilibrado. El resultado es una experiencia de limpieza propia de la cosmética profesional de lujo: la piel se ve limpia, luminosa y tratada, no solo “desmaquillada”.